lunes, 4 de octubre de 2010

RAMÓN

De mi padre aprendí muy poco
nada,
de como ser grande
y esas cosas de hombre que un padre sabe enseñar,
nada.
A mi padre lo reclutó el exilio y moría cada vez que yo crecía más en la distancia.
Siempre que llamaba decía - ¿cómo está el niño? -
Y las pocas caricias que recibía venían con un par de zapatos,unas ropas,unas letras...
A veces nada... Su voz.
Mi padre se fue alejando de mi, porque este norte la rutina es una distancia sin descanzo.
A mi padre le debo un poema y lo perdono por haberme dejado ese

18 de Mayo de 1980 durmiendo en su cama,contra su voluntad.
De mi padre quedó sus lágrimas
como el último juguete que a mi lado dejó
aquella noche,

antes de partir.



By Michel Blázquez


Tomado del Libro "Lo Absurdo Coherente" ©

viernes, 1 de octubre de 2010

DOS ISLAS

 
He dejado dos islas
en un mismo mar;
Cuba y mi madre.


Cuba, esa isla que raspó
mis rodillas y me echo andar,
fue la isla que me enseñó que
la sal antes era,
el sudor de las olas.
El fin vagando.

Mi madre, esa otra isla tan vertical y seria,
que yo trepaba por su leche.
fue mi primera isla, mi madre.
La que luego me puso
esa otra isla,
como una canasta, Cuba.
 
Se disipan.
Son dos llagas.



By Michel Blázquez


Tomado del Libro "Lo Absurdo Coherente" ©


LOCA MONOTONÍA,LO QUE VEO, HAGO;MEMORIA



Ya no hay distancia de La Lisa a Union City,porque aquello que era
más profundo y más lejos que el mar,está mas cerca de las costumbres, es un ensayo mas de la rutina.
Después que pasas ese mar, viene la calma,viene el alivio, nacen tus desclaraciones y decir exiliado ya es para mi como una palabra vulgar casi aburrida.
¡Mira a esos viejos que llegan a esa esquina!
vienen con un saco de Cuba a sus espaldas,
tratan de vender sus historias como aguacate al menor precio de tu generación
"La isla fue mejor en otros tiempo"
Somos los que estamos viendo a Cuba fuera del campo de juego y cualquier victoria
es la noticia del momento.
Espero saber de ellas,dentro de un año.
De Fidel, se habla en cada esquina,a cada hora,a diario,su maldición tiene los mismo años de poder.
Él es como un cáncer que mata a la isla poco a poco.
Mas bien creo que trata de llevarsela a su tumba.


By Michel Blázquez


Del libro "Lo Absurdo Coherente" ©




BELASCOAIN Y SAN LAZARO

Aún recuerdo a Belascoaín y San Lázaro,
como la palma de mi mano,
esa mano pequeña y diminuta
que iba como canasta junto a mi madre
a ver siempre a mi abuela Cira,
Allá en su humilde solar,
donde los cables iban tejidos a los maderos y
los tapones de luz colgaban de alguna
telaraña de gas,que se esparcía por todas las calles,
como las corneta de los carros y los gritos de los vecinos,pidiedo siempre algo.
Aún recuerdo a Belascoaín y San Lázaro,ese era su olor, el gas.

Las dos calles,sus casas,
donde las puertas y ventanas se abrían dejando entrar hasta el Maceo que esta en su fondo.
Y aquel malecón como la orilla frenada de concreto,recordando mis secretos.
Es simple este poema como una de sus sopas,
porque es algo familiar,
recuerdo la última vez que estuve en Belascoaín y San Lázaro,
las lágrima de mi abuela
sellaron mis pasos por la Habana para siempre,
cuando le dije.
- Abuela, me voy.


By Michel Blázquez

Tomado del libro "Lo Absurdo Coherente" ©

LA ESCUELA NACIONAL DE ARTE


La escuela siempre estuvo a la interperie de las locuras,nos enseño a viajar.
Un mar a pocas distancias, al frente.
Una pista de despege a un costado.
Casas diplomáticas al fondo, como árboles.
Un rio no deseado que la partía por el medio,

también iba al mar
y extranjeros que nos pegaron sus tierras,sus viajes
como el arte que aprendian, casi como un catarro.
La escuela de ladrillos de barro nos dejo ser sus pellejos, quizás nos fuimos todos con ellos
mucho antes.
También saliamos por nuestras mentes
a través de un lienzo como pasaporte y nunca nos percatamos que lavabamos los pinceles con la isla dentro de una lata.
iba desapareciendo.
La escuela siempre fue nuestro orgullo,
nuestra madre de muchas tetas grandes,que nos dió arte leche en abundancia,
al menos en nuestros curriculum nos une a todos,
es parte de nuestra sangre.





By Michel Blázquez

Tomado del libro "Lo Absurdo Coherente" (Click) ©