Yo si era de los que recordaba a Cuba a todo dar
me dolía hasta el alma de mi propia soledad.
Yo allá amé a mi patria hasta los huesos
hasta llegué a construir en mi cerebro una barbacoa
con todo ese bonsái cubano.
Quité mi columna vertebral y me puse su mapa
siempre quise llevar mis recuerdos a mis espaldas.
Pasan los años y regresar, para mi es un alarde
Trato de olvidarla,
mas en mis palabras está la isla flotando,
esa isla que no sale de la bahía de mi boca
y aunque a veces quisiera borrarla,
hasta una pequeña sombra en cualquier lugar
me dibuja su forma.
Tomado del libro "Lo Absurdo Coherente" 2010
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